La costarricense Rebeca Grynspan tomó la delantera en el proceso para elegir al próximo secretario general de la Organización de las Naciones Unidas (ONU), luego de obtener el mayor respaldo en la primera votación de sondeo realizada por el Consejo de Seguridad.
El ejercicio, celebrado a puerta cerrada, marca el inicio del procedimiento para designar a la persona que sucederá a António Guterres, cuyo segundo mandato concluirá el 31 de diciembre de 2026.
Así fue la primera votación
Los 15 integrantes del Consejo de Seguridad emitieron de manera anónima una valoración para cada aspirante con tres posibles opciones: «recomendar», «desaconsejar» o «sin opinión».
De acuerdo con fuentes diplomáticas, Rebeca Grynspan, de 70 años, recibió el mayor número de apoyos favorables entre los siete candidatos que participan actualmente en la contienda.
La economista costarricense fue vicepresidenta de Costa Rica y actualmente dirige la Conferencia de las Naciones Unidas sobre Comercio y Desarrollo (UNCTAD), organismo encargado de promover el comercio internacional y el desarrollo económico sostenible.
¿Quiénes compiten por dirigir la ONU?
Además de Grynspan, participan en el proceso:
- Carolyn Rodrigues-Birkett, exministra de Relaciones Exteriores de Guyana (52 años).
- Rafael Grossi, director del Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA), de Argentina (65 años).
- Michelle Bachelet, expresidenta de Chile.
- María Fernanda Espinosa, diplomática de Ecuador y expresidenta de la Asamblea General de la ONU.
- Olara Otunnu, diplomático de Uganda.
- Macky Sall, expresidente de Senegal.
El proceso continúa abierto y todavía podrían incorporarse nuevos aspirantes durante los próximos meses.
Un proceso que puede prolongarse
La llamada votación indicativa no define al ganador, sino que sirve para medir el nivel de respaldo con el que cuenta cada candidato y detectar cuáles tienen menos posibilidades de avanzar.
Especialistas en asuntos internacionales señalan que las siguientes rondas serán determinantes, especialmente porque la decisión final depende en gran medida de los cinco miembros permanentes del Consejo de Seguridad:
- Estados Unidos.
- China.
- Rusia.
- Francia.
- Reino Unido.
Cada uno de estos países conserva el derecho de veto, por lo que cualquier candidatura puede quedar descartada si alguno de ellos decide bloquearla.
América Latina busca recuperar la Secretaría General
Aunque no existe una regla escrita, la elección del secretario general suele seguir un criterio de rotación geográfica entre regiones del mundo.
En esta ocasión, diversos países consideran que corresponde el turno a América Latina y el Caribe, razón por la que la mayoría de los aspirantes provienen de esta región.
Además, numerosos Estados miembros impulsan que, por primera vez en la historia, una mujer ocupe la Secretaría General de la ONU.
Los candidatos presentaron sus propuestas
El pasado 23 de julio, seis de los aspirantes participaron en un debate público celebrado en la Asamblea General de la ONU, donde expusieron sus prioridades frente a diplomáticos, funcionarios y representantes de organizaciones civiles.
Durante el encuentro, Rebeca Grynspan afirmó que uno de sus principales objetivos sería recuperar el protagonismo de la organización en la resolución de conflictos internacionales.
«Dentro de cinco años, me gustaría que nadie me vuelva a preguntar: ‘¿Dónde está la ONU?’«, expresó la candidata costarricense.
Por su parte, Rafael Grossi sostuvo que el secretario general debe asumir un papel activo cuando algún Estado recurra a la agresión o desencadene conflictos armados.
Una ONU enfrenta desafíos financieros y políticos
La elección del próximo secretario general ocurre en un contexto complejo para la organización.
Actualmente, la ONU enfrenta una crisis financiera, además de cuestionamientos sobre su capacidad para responder a conflictos internacionales.
Entre las críticas más recientes destacan las expresadas por el gobierno del presidente estadounidense Donald Trump, que ha cuestionado el funcionamiento del organismo, sus gastos y la efectividad de algunas de sus acciones.
Las próximas rondas de votación del Consejo de Seguridad definirán qué candidatura logra reunir el consenso suficiente para ser recomendada oficialmente a la Asamblea General, que será la encargada de realizar el nombramiento del próximo líder de las Naciones Unidas.